Fracaso o Éxito, Cuál Es La Fórmula?

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Existe realmente una fórmula para alcanzar el éxito y por negación una del fracaso?. Yo creo que el fracaso no es la negación del éxito y por ende, la fórmula para el éxito no nos aleja del fracaso.

¿Quién aprendió a manejar bicicleta sin previamente fracasar con una caída, a quién no se le quemó la comida tratando de preparar alguna nueva receta, a quién no le costo aprender algún curso en sus estudios y reprobó exámenes y tuvo que repetir materias?.

El Fracaso es la ruta necesaria para alcanzar el éxito, el tema está en no repetir los mismos errores, en aprender de cada uno de ellos, para así poder avanzar hacia el ansiado éxito.

En una presentación sobre manejo de inteligencia emocional, el expositor medio en broma y en serio nos dijo: “Si tienes que cometer un error, trata de que sea uno nuevo”.

Para seguir en el camino hacia el éxito se requiere mucho valor, por eso Dios le dijo a Josué (1,9) “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”. 

El maestro Jim Rohn escribió mucho sobre éxito y fracaso, el postulaba que existe una fórmula para el éxito, si quieres descubrir cuál es, lee las siguientes líneas que han sido extraídas de su libro “Las Cinco piezas más importantes del rompecabezas de la vida” y deja tus comentarios al final.

 Jim_Rohn

El Fracaso no es un evento simple y cataclísmico.

No fracasamos de la noche a la mañana. El Fracaso es el resultado inevitable de una acumulación de pobres ideas y peores elecciones. Para ponerlo más simple, el fracaso es nada más que unos pocos errores de criterio repetidos día a día.

Porqué alguien cometería un error de criterio y después fuera tan inconsciente de repetirlo día a día? La respuesta es porque él o ella piensan que no es importante.

Para nosotros mismos, nuestros actos diarios no parecen tan importantes. Un descuido menor, una pobre decisión, o una hora perdida generalmente no resultan en un impacto inmediato y cuantificable. Más frecuentemente de lo que parece, nos escapamos de las inmediatas consecuencias de nuestras acciones.

Si no nos hemos preocupado por leer siquiera un libro en los últimos noventa días, esta falta de disciplina no parece tener una inmediata consecuencia en nuestras vidas. Y como nada drástico nos sucede después de los primeros noventa días, repetimos el error de criterio por otros noventa días más, y así sucesivamente.

Porqué? Porque parece que no es importante. En esto es donde radica el gran peligro. Peor que no leer un libro, es no leerlo y no darse cuenta de que sí es importante!

Aquellos que comen mucho de los alimentos equivocados están contribuyendo a un futuro problema de salud, pero la alegría del momento oculta las consecuencias para el futuro. No parece que fuera importante. Aquellos que fuman mucho o toman mucho van acumulando estas malas decisiones año tras año… porque simplemente, parece que no fuera importante.

Pero el dolor y los lamentos de estos errores de criterio sólo se han pospuesto para algún momento en el futuro.

Las consecuencias difícilmente serán instantáneas; mas bien, se acumularán hasta el inevitable día en que finalmente tendremos que reconocer el precio a pagar por nuestras pobres decisiones, decisiones que no parecían ser importantes.

El atributo más peligroso del Fracaso es su sutileza. En el corto plazo esos pequeños errores no parecen hacer ninguna diferencia. No nos parece que estamos cayendo. De hecho, algunas veces estos errores de criterio son acumulativos y ocurren durante un período de gran alegría y prosperidad en nuestras vidas.

Desde que no nos sucede nada malo, desde que no existen consecuencias inmediatas que nos llamen la atención, nosotros simplemente flotamos de un día al otro, repitiendo los errores, pensando las decisiones equivocadas, escuchando las voces equivocadas y tomando las decisiones equivocadas. Ya que el día de ayer no se nos cayó el cielo encima; en consecuencia nuestros actos fueron probablemente seguros. Ya que no pudimos observar consecuencias mensurables, probablemente sea seguro volverlos a repetir.

Pero nosotros ¡debemos ser más inteligentes que ese simple razonamiento!

Si al final del día, cuando cometimos nuestro primer error de criterio, el cielo se nos hubiera caído encima, sin lugar a dudas hubiéramos dado los pasos para asegurarnos que ese acto no se volviera a repetir de nuevo. Al igual que un niño que pone su mano sobre la hornilla caliente a pesar de que sus padres le advierten de no hacerlo, nosotros deberíamos haber tenido una experiencia instantánea que acompañe nuestro error de criterio.

Desafortunadamente, el fracaso no nos envía sus advertencias como lo hacían nuestros padres. Por esto es que es imperativo refinar nuestra filosofía de manera que podamos tomar mejores decisiones.

Con una filosofía personal poderosa guiándonos en cada paso, podremos estar más alerta de nuestros errores de criterio y darnos cuenta de que cada error si importa. La buena noticia es que así como la fórmula para el Fracaso es sencilla, la fórmula para el Éxito es también fácil de seguir:

“Son unas simples disciplinas practicadas cada día”.

Veamos ahora una interesante asunto que merece atención: Cómo podemos cambiar los errores en la fórmula del Fracaso por las disciplinas requeridas en las fórmulas del Éxito? La respuesta es haciendo que el futuro sea una parte importante de nuestra filosofía.

Tanto el Éxito como el Fracaso involucran consecuencias futuras, llámense las merecidas recompensas? o los inevitables lamentos resultantes de los hechos pasados. Si esto es cierto, porqué la gente no pone más atención en reflexionar sobre el futuro?

La respuesta es simple: Están tan atrapados en el momento actual que no pareciera importarles. Los problemas y exigencias de hoy en día son tan absorbentes para algunas personas que nunca paran lo suficiente para pensar en el mañana.

Que pasaría si desarrollamos una nueva disciplina que consista en tomar sólo unos minutos cada día para mirar un poco más adelante en el camino? Entonces nos será posible predecir las inminentes consecuencias de nuestra conducta actual.

Armados con esa invalorable información, podremos tomar las acciones necesarias para cambiar nuestros errores por nuevas disciplinas orientadas hacia el Éxito. En otras palabras, disciplinándonos a nosotros mismos para ver el futuro con anticipación, estaremos en la capacidad de cambiar nuestros pensamientos, corregir nuestros errores y desarrollar nuevos hábitos para reemplazar los viejos.

Una de las cosas interesantes sobre la fórmula para el Éxito – practicar unas simples disciplinas cada día – es que da resultados casi inmediatos. Tan pronto como voluntariamente cambiamos los errores diarios en disciplinas diarias, experimentamos resultados positivos en un muy corto período de tiempo.

Cuando cambiamos nuestra dieta, nuestra salud mejora de manera notable en unas pocas semanas. Cuando comenzamos a ejercitarnos, sentimos una nueva vitalidad casi inmediatamente. Cuando comenzamos a leer, experimentamos el desarrollo de nuestra conciencia y un nuevo nivel de confianza en nosotros mismos. Cualquiera sea la disciplina que empecemos a practicar diariamente, nos producirá excitantes resultados que nos llevarán a mejorar aún más nuestra habilidad de desarrollar nuevas disciplinas.

La magia real de las nuevas disciplinas es que nos obligarán a corregir nuestra manera de pensar. Si fuéramos a empezar hoy día a leer libros, llevar un diario, asistir a clases, escuchar y observar más, entonces hoy sería el primer día de una nueva vida encaminada hacia un futuro mejor.

Si empezáramos hoy a esforzarnos más, y en todo momento hiciéramos un esfuerzo consciente y consistente para cambiar nuestros errores más sutiles y peligrosos por disciplinas constructivas y gratificantes, nunca volveríamos a conformarnos con una vida de sobrevivencia – si hemos probado los frutos de una vida de plena de significado!

En el Éxito de Tu Equipo Está Tu Éxito, deja tus comentarios al final






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Kiko Velezmoro

Soy Kiko Velezmoro, comprometido en la difusión de conocimientos sobre desarrollo personal y network marketing. para poder ayudar a las personas a mejorar su calidad y estilo de vida. En el Éxito de tu Equipo está tu Éxito

11 comentarios en “Fracaso o Éxito, Cuál Es La Fórmula?”

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  2. Muy didáctico el texto que compartes, Kiko.

    Hace tiempo me dí cuenta que hay dos maneras de aprender: Por dolor o por conciencia.
    Si no eres consciente de que tus acciones equivocadas te van a llevar a una enfermedad, a la ruptura de relaciones, a la quiebra, tarde o temprano vas a aprender con dolor.
    Por otro lado, si usamos la consciencia, nos damos cuenta que la buena salud, las relaciones sanas y duraderas, el bienestar económico (entre otras cosas), no están predestinados para unos cuantos, no dependen de hechos fortuitos, ni se dan de la noche a la mañana. Por el contrario, son el resultado de acciones diarias, del desarrollo de hábitos positivos, de la disciplina constante.
    De todas maneras se aprende. El que pierde la salud, se ve obligado a dejar los malos hábitos que lo llevaron ahí y aprende, pero con dolor y lo mismo pasa en cualquier área de nuestra vida, como lo compartes en el último párrafo de tu artículo
    “Si empezáramos hoy a esforzarnos más, y en todo momento hiciéramos un esfuerzo conciente y consistente para cambiar nuestros errores más sutiles y peligrosos por disciplinas constructivas y gratificantes, nunca volveríamos a conformarnos con una vida de sobrevivencia – si hemos probado los frutos de una vida de plena de significado”

    ¡¡Saludos!!
    Arely Lastra publicado recientemente…Desarrolla habitos de éxito para lograr tus objetivosMy Profile


  3. Realmente el fracaso no viene de la noche a la mañana y como bien dice Jim, éste viene por acumular malas conductas que si bien son sabidas las postergamos y postergamos, aquí se aplica un poco a mi parecer el síndrome de la procrastinación así como otros le llaman el gran saboteador “La procrastinación como síndrome que evade responsabilizarse posponiendo tareas a realizar puede llevar al individuo a refugiarse en actividades ajenas a su ….”, gracias por éste gran artículo, a pesar de ser esas personas de poco leer me encantó y eso es algo que quiero crear o mejor dicho retomar el hábito de la lectura, pues realmente ello alimenta mucho nuestro espíritu así nos carga de buenas energías, BUEN Y BENDITO DÍA!!!

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