Las palabras alimentan nuestro subconsciente, creando paradigmas que luego influyen en nuestros pensamientos; si tenemos buenos pensamientos tendremos buenos sentimientos y viceversa.
Este artículo es de un autor anónimo, me lo pasó un buen amigo cibernético, Javier Ledesma y está realmente muy bueno, lo suscribo en su totalidad y me pareció bueno publicarlo, porque va a contribuir mucho a tu desarrollo personal, a cambiar algunos de tus paradigmas que finalmente terminan influyendo en tu carácter y en tu destino.
La Palabra es el comienzo de todo, esto es bíblico, todo empieza con la palabra, nuestro subconsciente que es donde están nuestros paradigmas, nuestras ideas y creencias, se ha nutrido siempre de la palabra, de lo que venimos escuchando desde el vientre materno y de lo que decimos también.
Moldear tu propio carácter es como si fueras un artista creando una escultura